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¿Qué tipos de bocados especiales hay?
Bocados correctores: ayuda para el entrenamiento y la formación
Las bocas correctoras son ideales para corregir comportamientos indeseados. Gracias a su acción precisa, favorecen una comunicación clara entre el jinete y el caballo, sin comprometer la comodidad. La embocadura correctora KK es adecuada para corregir defectos de lengua o para caballos que se resisten mucho a la mano.
Bocado MAX-Control: el bocado «lock-up» para una mayor acción en el momento adecuado
Gracias a su innovador diseño, la embocadura MAX-Control ofrece la posibilidad de actuar como una embocadura rígida (de barra) cuando el caballo se resiste con fuerza a las riendas. Esta flexibilidad la hace ideal para caballos que pueden endurecerse entre un apoyo constante.
Bocado Multi Joint y bocado French Link: para ayudas sutiles
Nuestra embocadura Multi Joint, al igual que la mayoría de las embocaduras SPRENGER, está fabricada en SENSOGAN, por lo que los caballos la aceptan muy bien y favorece la masticación. Al mismo tiempo, las articulaciones flexibles del bocado Multi Joint, también conocido como bocado Waterford, proporcionan la máxima flexibilidad posible, lo que resulta especialmente útil en el caso de los caballos que tienden a apretar con fuerza las mandíbulas. También los caballos con sensibilidad en la boca , que por ello aprietan con fuerza el bocado, suelen adaptarse bien al bocado Multi Joint.
A primera vista, los bocados «French Link» parecen para muchos un bocado normal de doble articulación. Sin embargo, se diferencian por la pieza central plana, que se sitúa perpendicularmente sobre la lengua y, de este modo, puede ejercer una presión puntual sobre ella. De este modo, el bocado French Link permite una comunicación clara y resulta ideal como bocado de trabajo para caballos que, en ocasiones, necesitan una influencia más marcada para mantenerse atentos.
El hackamore
El hackamore es un tipo de brida sin bocado que actúa sobre la nuca, el puente nasal y la fosa mentoniana. Ofrece una buena alternativa a la equitación con bocado, por ejemplo, porque el caballo prefiere los arneses sin bocado o porque, temporalmente, no es posible montar con bocado, como tras un tratamiento dental. Al igual que con los bocados con efecto palanca, en el caso del hackamore también se aplica lo siguiente: cuanto más larga es la palanca, mayor es la acción. Al mismo tiempo, con una palanca más larga, la acción se produce con más retraso. Dado que el hueso nasal del caballo es muy sensible, los hackamores deben utilizarse con precaución y solo por jinetes experimentados.










































