La carga de trabajo segura describe la carga máxima a la que se puede someter de forma permanente un bloque en condiciones normales de funcionamiento, sin que se produzcan daños ni se vea limitada su capacidad operativa.
La carga de rotura, por el contrario, indica el límite de carga en el que el componente falla, es decir, se rompe o pierde por completo su función.
Por regla general, recomendamos una reserva de seguridad de al menos cuatro veces.
Ejemplo:
Si en el catálogo se indica una carga de rotura de 1.000 kg, se obtiene una carga de trabajo admisible de 250 kg (1.000 kg ÷ 4).
Esta reserva de seguridad de cuatro veces el valor es la norma en la industria de las cadenas. En concreto, esto significa que, si se determina una carga de rotura de, por ejemplo, 1.000 kg, se establece como carga de ensayo el 50 % de este valor, es decir, 500 kg. Bajo esta carga de ensayo no debe producirse ninguna deformación permanente. La carga de trabajo segura corresponde, por tanto, a la mitad de la carga de ensayo y asciende, así, a 250 kg.